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17/04/15

Tidal bajo una lluvia de críticas de músicos

El servicio de streaming, propiedad de Madonna, Jack White, Arcade Fire, Chris Martin, Daft Punk y otros, fue lanzado el 30 de marzo

Desde que Jay-Z presentó TIDAL en público el pasado 30 de marzo, rodeado por Beyoncé, Rihanna, Kanye West, Nicki Minaj, Jack White, Madonna, Arcade Fire, Usher, Chris Martin, Alicia Keys, Calvin Harris, Daft Punk, deadmau5, Jason Aldean y J. Cole, es decir, los 15 copropietarios restantes de la compañía, una ola de críticas se desató hacia el emprendimiento. No sólo los usuarios de Twitter hicieron gala de su mejor sentido del humor e ironía para burlarse del hashtag #TIDALforALL sino también la mayoría de los medios especializados se mostraron escépticos acerca de las intenciones y del éxito del servicio.

Lo más curioso probablemente sea que las principales críticas están dirigidas a las siguientes características, que son, justamente, los tres aspectos distintivos de la empresa:

1) Se trata de la primera compañía de streaming del mundo cuyos dueños son músicos

2) No provee servicio gratis (a diferencia de Spotify, su mayor competidor) para proteger a los artistas y su música por lo tanto ofrece dos opciones: el abono básico a U$S 9,99 por mes y el Premium con acceso a contenido exclusivo a U$S 19,99 por mes.

3) Ofrece a sus usuarios sonido Hi-Fi o de alta fidelidad

Quienes más críticos se mostraron fueron, sin dudas, los músicos. Si bien muchos de ellos decidieron apoyar a sus colegas de TIDAL, otros se opusieron fervientemente a la nueva plataforma. Los más elocuentes fueron la inglesa Lilly Allen, Ben Gibbard (líder de Death Cab For Cutie) y los integrantes de Mumford & Sons.

Una de las primeras en lanzar críticas al proyecto fue Lilly Allen a través de su cuenta de Twitter. "Me encanta Jay-Z pero TIDAL se hace caro comparado con otros servicios de streaming perfectamente buenos. Tomó a los artistas más importantes y los hizo exclusivos de TIDAL (¿tengo razón al pensar eso?). La gente va a volver a los sitios piratas en manada, enviando el tráfico a sitios de torrent", fue el mensaje de la cantante que disparó una seguidilla de tuits que se prolongaron a lo largo de tres días. Allen confesó que consideró la opción de unirse a la plataforma pero le bastó ver a los 16 copropietarios millonarios para no hacerlo. Asimismo, críticó el hecho de que se destaque el sonido Hi-Fi del servicio, a menos que junto con el abono TIDAL regale auriculares de calidad y no los "auriculares de mierda" que abundan en el mercado, según su propia descripción de los dispositivos. Además, defendió a Spotify, aseguró que los nuevos artistas serán los más perjudicados y aclaró que ella no está en contra de la nueva compañía "pero no traten de disfrazarla como si fuera una oferta de caridad y como si estuvieran 'devolviéndonos algo', 'tomando posición', 'protegiendo el arte' ".

Ben Gibbard, por su parte, coincide con Lily Allen en la idea de que la empresa parece pensada para beneficiar sólo a los músicos que ya son ricos y que, irremediablemente, perjudicará a los artistas nuevos. "Si yo fuera Jay-Z, hubiera juntado a diez artistas under e independientes y hubiera dicho: 'Estas son las personas que están peleando para poder vivir de la música en la industria de hoy. Mientras el sitio de streaming de la competencia le paga a esta persona quince centavos por X cantidad de streams, por la misma cantidad de streams en mi sitio, en TIDAL, al artista se le va a pagar tanto'. Me parece que metieron la pata al juntar a un grupo de millonarios y billonarios, subirlos al escenario y hacerlos quejarse de que no les pagan. Se desperdició una oportunidad maravillosa de destacar lo que este servicio significaría para los artistas que la están peleando y apelar al corazón y al bolsillo de la gente para que paguen un poco más a este servicio que le va a pagar a estos artistas una tarifa de streaming más razonable. Y no lo hicieron. Es por eso que esto va a fracasar miserablemente", declaró el cantante a The Daily Beast.

Otros que hablaron con The Daily Beast fueron los miembros de Mumford & Sons quienes aseguraron que no se hubieran unido a TIDAL aunque se los hubieran pedido. "Creo que a las bandas más chicas se les debería pagar más. Las bandas más grandes tienen otras formas de hacer dinero así que me parece que no pueden quejarse. Una banda de nuestro tamaño no debería quejarse. Y cuando dicen que los dueños son artistas, los dueños son esos artistas ricos y acaudalados", sentenció Marcus Mumford. Y agregó: "Lo que no me gusta es el aspecto tribal del asunto - gente tratando de acaparar pedazos del mercado y que pone su cara. Eso es un tema comercial. Nosotros contratamos gente para que haga eso para no tener que hacerlo nosotros. Sólo queremos tocar música y no quiero alinearme con Spotify,Beats, TIDAL o lo que sea. Queremos que la gente escuche nuestra música de la manera que le resulte más cómoda y si no quieren pagar, realmente no me importa".

Finalmente, quien fue consultado acerca de esta nueva plataforma fue el prestigioso productor Steve Albini, conocido por haber trabajado con numerosos artistas, incluyendo a Nirvana. En conversación con el sitio Vulture, Albini opinó: "Los servicios pagos se engañan a sí mismos al tratar de establecer una monetización permanente de algo que está cambiando permanentemente. Internet provee acceso a materiales y cosas. Crear estos pequeños feudos del streaming, donde ciertos servicios de streaming tienen a ciertos artistas y ciertos servicios de streaming tienen a otros artistas, es un uso mutilado de Internet. Si Internet demostró algo a lo largo de los años, es que siempre tiene manera de romper las limitaciones que se le ponen a su contenido".

Atenta a las críticas recibidas durante la primera quincena de TIDAL, la compañía anunció que la aplicación tendrá una nueva opción llamada TIDAL Rising, un programa dedicado a promover artistas emergentes e independientes de todo el mundo.

La presentación de TIDAL, con las megaestrellas dueñas de la compañía:

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