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20/05/16

Paul Es Todo: McCartney fascinó en el gran cierre de sus shows de Argentina

Paul McCartney
Paul McCartney - Foto: Facebook T4F / Beto Landoni

La tercera visita del ícono (re)conquistó nuevos y antiguos corazones

Si cada canción que aparece en el setlist de un concierto nos hace pensar "esta es mi preferida" o "esta versión es lo mejor de la noche" durante 38 temas diferentes, sabemos que no sólo somos simples fans del artista sino que nos encontramos frente a una verdadera leyenda. Y si bien ese término (y todos los demás que surjan de nuestra imaginación) ya puede sonar remanido, es el que resume una descripción justa de quién es Paul McCartney.

El jueves 19 de mayo, Macca dio su concierto de cierre en Argentina en el Estadio Único de La Plata frente a una multitud predispuesta a disfrutar. El músico también estaba preparado para una gran noche, claro. "¿Qué onda, che?", expresó en un simpático castellano, actitud que conservaría a lo largo del show y que hasta lo llevaría a repetir en ese idioma el famoso verso de los conejos aprendido de pequeño en el colegio, tal como hizo en sus visitas anteriores.

Bajo el marco de una gráfica de exquisito gusto y efectos visuales de atractivas imágenes que realzaron la presentación, durante dos horas y cuarenta y cinco minutos, Paul mostró un entusiasmo y una energía envidiables y mantuvo encendida a su audiencia. El público festejó la apertura con "A Hard Day´s Night" y desde entonces nunca dejó de conectarse con su adorado músico. A medida de que el show avanzaba, la comunión con el artista se intensificaba, tanto con los temas que invitaban a la "fiesta" que McCartney había propuesto al principio ("Can´t Buy Me Love", "Lady Madonna", "Ob-La-Di, Ob-La-Da", "Band On The Run", "We Can Work It Out") como con aquellos más intimistas que, en ocasiones, traían lágrimas a nuestros ojos. ¿Cuántos compositores han creado melodías que le cantan al amor tan sensiblemente? "My Valentine" para su esposa actual, Nancy Shevell, y "Maybe I´m Amazed" para la fallecida Linda Eastman, madre de sus hijos. Aunque cuando era apenas un jovencito de 22 también supo llegar al corazón con "And I Love Her" y dos años más tarde con "Here, There And Everywhere", canciones que nos desarman y envuelven una y otra vez en vivo, en pleno siglo XXI. Para introducir la melodiosa "You Won´t See Me", McCartney relató su forma de componer de manera tan natural y relajada que hasta por un microsegundo pareció que cualquiera puede hacerlo. Ja.

Verlo parado a Paul con la guitarra colgada y su voz al desnudo en "Blackbird" hipnotiza. La emoción que comienza con esa oda a la libertad crece con "Here Today", homenaje a John Lennon, una especie de carta musical de un amigo a otro. Es entonces cuando el clima de alegría, rápidamente, se apodera del estadio con dos muy buenas canciones de su disco más reciente: "Queenie Eye" y "New". Minutos más tarde, el artista incluiría un track reciente muy conocido por casi todos: "FourFiveSeconds", la muy difundida colaboración con Rihanna y Kanye West.

La sencillez y belleza de "The Fool On The Hill" fue de la partida al igual que la irresistible "Eleonor Rigby". "Something" fue el recuerdo para George Harrison, un tierno momento, con el músico tocando el ukelele y elogiando al Beatle que ya no está en la interpetación del instrumento. "Let It Be" apareció como un himno que coreó todo el estadio, con gran predominancia de público muy joven. Probablemente, el 90% de los 50.000 asistentes no había nacido aún cuando los Beatles se separaron. Y una gran parte siquiera lo había hecho cuando Paul llegó a la Argentina en 1993, por primera vez. El "Na Na Na Na Na Na, Na Na Na Na" de "Hey Jude" se replicó por todo el estadio para verificar, nuevamente, que es una de las grandes composiciones que este hombre de casi 74 años le regaló a la humanidad.

En caso de que alguna vez "Yesterday" haya logrado cansar a fuerza de repetición (es el tema más versionado del mundo), la sensación desapareció instantáneamente cuando Macca acudió a él como primera canción del bis. La ovación al músico tradujo el sentimiento de que él es parte indispensable de nuestra vida, tal como la llevamos adelante. Inclusive para jovencísimas chicas que subieron al escenario para que el artista - de excelente humor - les firmara el cuello, el brazo o la mano.

La gradilocuencia del final con "Golden Slumbers", "Carry That Weight" y "The End" dejó sin respiración a un estadio entero que lo vivó, le mostró su admiración y amor eterno. "Hasta la próxima", saludó Paul. Sí, hasta la próxima, pero que sea ya.

Banda:

Rusty Anderson (Guitarra, coros)
Brian Ray (Bajo, guitarra, coros)
Paul Wickens: (Teclados, guitarra, armónica, acordeón, coros)
Abe Laboriel, Jr. (Batería, percusión, coros)

Lista de temas:

A Hard Day's Night
Save Us
Can't Buy Me Love
Letting Go
Temporary Secretary
Let Me Roll It
I've Got a Feeling
My Valentine
Nineteen Hundred and Eighty-Five
Here, There and Everywhere
Maybe I'm Amazed
We Can Work It Out
In Spite of All the Danger
You Won't See Me
Love Me Do
And I Love Her
Blackbird
Here Today
Queenie Eye
New
The Fool on the Hill
Lady Madonna
FourFiveSeconds
Eleanor Rigby
Being for the Benefit of Mr. Kite!
Something
Ob-La-Di, Ob-La-Da
Band on the Run
Back in the U.S.S.R.
Let It Be
Live and Let Die
Hey Jude

BIS:

Yesterday
Jet
Birthday
Golden Slumbers
Carry That Weight
The End

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