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28/11/12

"Cerati en primera persona", investigación periodística en forma de libro

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Cerati

Maitena Aboitiz es la autora de este libro de 400 páginas que recoge las palabras del músico entre 1992 y 2010

Este viernes se lanza formalmente el libro “Cerati en primera persona”, una investigación periodística de Maitena Aboitiz en la que, según cuenta la autora, “uní en un relato conexo testimonios de Gustavo a diferentes medios de todo el continente, en el período que va entre la grabación de Colores Santos (1992) y la presentación de Fuerza Natural (2010)”.

La periodista  menciona que en esos dieciocho años, “Gustavo editó más de quince discos y participó en más de cuarenta y cinco álbumes. Su preciada carrera solista fue el foco que elegí para este libro que también incluye los últimos trabajos discográficos de Soda Stereo, la despedida, el regreso de la banda y sus proyectos paralelos, todos ellos elementos necesarios para comprender el trayecto de su trascendente obra. Realicé este trabajo en base a la selección de centenares de sus declaraciones textuales, en las que da a conocer la génesis de cada uno de sus discos, el proceso de composición de sus canciones más destacadas y cómo algunas experiencias y sucesos importantes de su vida influenciaron sus creaciones. Así, fui descubriendo qué quiso comunicar en cada álbum, qué parte de él eligió mostrar en cada etapa, cuáles fueron los temas qué más le importaban según el momento; sus búsquedas y pasos que le fueron abriendo camino”.

El trabajo de Aboitiz fue exhaustivo y cuidadoso, respaldado por la ayuda de la familia que le brindó acceso al archivo exclusivo de prensa de Cerati: este punto fue determinante para armar el rompecabezas de fuentes gráficas, radiales y televisivas que le permitieron analizar a fondo los dichos del músico. “Escuché muchísimas veces sus discos con profundidad y atención a cada detalle sonoro, cada verso y estrofa -ventanas directas a su sensibilidad-, para comprender el contexto de cada declaración y sincronizar aún más con sus palabras.  Haberlo entrevistado personalmente en más de una oportunidad favoreció mucho la tarea, y la empatía fue una herramienta fundamental para alcanzar con rigor y fidelidad la reproducción de sus testimonios. 

La periodista se fijó un objetivo al escribir este libro, dadas las características de Gustavo Cerati que ella ha captado de forma muy inteligente, probablemente más como fan que como profesional: “El propósito principal, para mí fue respetar su manera de hablar con absoluta puntillosidad, reflejando inclusive su personal forma de expresarse, con los modismos propios que lo identifican. Sus declaraciones son textuales: no hay una sola palabra en estas páginas que no haya sido pronunciada por él. Alcancé a unir e hilar sus declaraciones gracias a una de sus cualidades más distintivas: su lucidez y elocuencia, su saber decir”.

La admiración de Aboitiz por Cerati queda manfiesta en estas palabras, que bien podrían ser la de cualquiera de sus seguidores, aunque en este caso tienen un vuelo un poco mayor: “Tengo una enorme gratitud hacia los creadores que logran revelar lo ineludible. Uno de ellos es Gustavo Cerati: compositor lúcido y visionario, cantante sobresaliente, uno de los mejores guitarristas de América Latina, de talento extraordinario. Seductor y carismático. Un hombre distinguido, un artista inigualable. Como nos sucede a todos los que disfrutamos de la música de Gustavo, sus álbumes y canciones me inspiran, me conectan, me acompañan. Escucharlo me hace vibrar con el valor de aquello que está más allá de lo tangible”.

En definitiva, parece haberse tratado de una catarsis, probablemente para compartir con cientos de miles de fans en todo el continente. “Este libro fue una necesidad del alma. Una pulsión de amor puro. ´Es causa y es efecto´ de su música. Y como versa esa misma canción, me dejé llevar por lo que dice él: “Usa el amor como un puente”. A través de esta investigación, crucé el amor para intentar convertir estas páginas en un “adorable puente” entre las palabras de Gustavo y el lector”, concluye.

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