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11/08/19

Gustavo Cerati habría cumplido 60 años hoy y así lo imaginamos

Gustavo Cerati
Gustavo Cerati

Y sí... lo extrañamos...

Si bien Gustavo Cerati tenía 55 años al fallecer (cinco menos al entrar en un coma del que nunca salió), su imagen jovial viene a nosotros naturalmente. No sabemos si los 50 eran los nuevos 40 o si, simplemente, él era un artista siempre tan actual y tan actualizado que no importaban las patas de gallo ni las incipientes entradas en su enrulada cabellera. Ya no era un chico pero tenía la vitalidad y la curiosidad de un principiante.

Los cumpleaños y aniversarios que marcan un cambio de década, por alguna razón, nos importan. Los destacamos, los recordamos, los celebramos o todo eso junto. No es excepción cuando se trata de Gustavo Cerati, quien murió el 4 de septiembre de 2014 y quien hoy, 11 de agosto, habría cumplido 60 años.

Su pulsión por experimentar lo llevó a explorar sonidos muy disímiles entre sí a lo largo de su carrera con Soda Stereo así como en su etapa solista. ¿Cómo pensamos que sería Gustavo Cerati hoy? ¿Qué estaría haciendo? Nos lanzamos a imaginar qué caminos habría tomado y cómo eso habría impactado en todos nosotros.

No hay forma de probar nada de lo que aquí fantaseamos. Sin embargo, es una forma de sentir que sigue con nosotros. Es cierto que a la vez se torna una sensación agridulce saber que eso no será posible y suponer los momentos de felicidad que nos hemos perdido nos estruja el corazón.

¿Es muy delirante cerrar los ojos y verlo en el escenario del Lollapalooza Argentina, obnubilando a Perry Farrell, su creador, y provocando que éste lo incluyera en las ediciones europeas o estadounidenses? ¿Acaso habría sido raro que en un mundo occidental cada vez más globalizado Cerati formara parte del line-up de distintos escenarios del Festival de Glastonbury año tras año? ¿No habría sido factible que participara del SXSW y de Coachella?

El último disco de canciones originales editado por el músico fue "Fuerza Natural". A una década de aquel magistral trabajo, no es difícil pensar que tres discos más de su puño y letra ya se habrían publicado. Es prácticamente imposible arriesgar qué camino musical habría tomado Cerati para su futuro. Con el planeta virado hacia el pop hueco, él habría incursionado más en sonidos alejados de la media. Como era su costumbre, haría exactamente lo contrario de lo que se esperaba de él. Casi seguramente estaría en las antípodas del trap, como lo estaba de aquel género que era tan exitoso a principios de siglo: "Despiértame cuando pase el reggaetton", había manifestado un poco en broma y otro poco en serio durante el Pepsi Music 2006.

Es muy fácil imaginarlo apoyando a las nuevas generaciones de músicos argentinos o latinos como siempre hizo. El panorama del rock en castellano sería otro, sin dudas, con su presencia. Cerati continuaría funcionando como el gran estímulo para sus jóvenes y no tan jóvenes colegas, como un seguro de que la vara creativa permanecería alta. A la vez, se nutriría de ellos y encontraría inspiración en las colaboraciones que surgirían por pura admiración mutua.

En época de redes sociales, el nombre de Cerati llegaría - sin que él lo buscara, nunca se lo propuso como objetivo - de manera orgánica a fans del rock y pop ávidos por novedades. Flamantes seguidores de otras latitudes descubrirían su música a través de su participación en festivales y, como consecuencia, del buceo de su obra en YouTube y Spotify. No sería raro, entonces, encuentros con músicos de renombre internacional, de distintos continentes, y su inevitable adoración a Cerati.

Los clips de Fuerza Natural destinados a formar una especie de película se habrían concluído, su participación en algún otro proyecto cinematográfico (como actor o como músico) habría sucedido, su entusiasmo por la estética ligada a la música no se habría detenido.

A pesar de todo, aquello que imaginamos es una parte menor de lo que habría sucedido. Porque Gustavo Cerati era un artista impredecible, que le escapaba a la obviedad en forma constante, que buscaba la belleza y a ella arribaba con canciones y shows únicos, distintivos, conmovedores. Lo imaginamos hoy para no olvidarlo nunca. Aunque sabemos que nos falta y que si bien poder decir adiós es crecer, hay vacíos que no pueden llenar ni un millón de fantasías.

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