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22/03/16

Muy interesante discurso de Tony Visconti, histórico productor de David Bowie, sobre la industria musical

Tony Visconti
Tony Visconti

Amigo y hombre clave en la carrera del desaparecido artista, Visconti fue el orador principal del SXSW

Una de las principales tradiciones y atracciones del SXSW o South By Southwest, el festival de música, cine y tecnología que se realiza anualmente en Austin, Texas, es el discurso del orador principal elegido para cada edición. En los últimos años disfrutamos de las inspiradoras palabras de Bruce Springsteen, Dave Grohl y Lady Gaga, entre otros, y en 2016 fue el turno de Tony Visconti. En un extenso discurso que cautivó a los presentes el pasado 17 de marzo, el legendario productor demostró estar hecho a medida para la tarea.

Visconti comenzó hablando de su infancia y de los acontecimientos que lo llevaron a ocupar un lugar tan importante en la industria. Criado en el seno de una familia estadounidense descendiente de italianos, la música estuvo presente en su vida desde muy temprana edad, con un padre carpintero que cantaba en un cuarteto a capella y una madre que entonaba canciones napolitanas como una profesional mientras preparaba la comida en la cocina.

Amante de la música clásica y del jazz, en su adolescencia quiso convertirse en una estrella de rock como su admirado Buddy Holly hasta que escuchó la canción que cambiaría su vida para siempre: "I wanna hold your hand" de los Beatles. Junto a su admiración por los arreglos de George Martin, llegó el descubrimiento de su vocación: "Eso es lo que voy a ser. El sabelotodo  sobre música", se dijo entonces. Luego de interesantes anécdotas acerca de cómo se convirtió en productor, Visconti se disculpó con el público. "Sé que estoy hablando mucho pero ya llega la parte en que conozco a David Bowie", dijo, provocando una risa generalizada.

Visconti comenzó el relato del primer encuentro con Bowie - entonces de sólo 19 años - con una humorada. "¿A qué ojo lo miro?", se preguntó el productor antes de comenzar una larga conversación con el cantante, que continuaría a lo largo de una caminata por Manhattan y culminaría en el cine, mirando juntos una película de Polanski. Músico y productor sólo necesitaron esa primera "larga cita" como la llama Visconti, para descubrir la conexión que existía entre ellos y que se prolongaría a lo largo de 50 años y 14 discos.

La segunda parte del discurso fue menos autobiográfica y más enfocada en la visión que el productor tiene sobre el presente y el futuro de la industria de la música. Para graficar su pensamiento, Visconti leyó parte de una novela en la que está trabajando titulada "The Universe". Situada en Sydney, Australia, en 2016, la historia vislumbra un futuro en el que existe un único sello discográfico que elige a la estrella pop del momento en base a los sorteos de la lotería, con una rotación semanal que hace a los artistas prácticamente descartables. El panorama que describe la novela es tan desolador que al propio Visconti se le quebró la voz hacia el final de la lectura y debió hacer un gran esfuerzo para contener su emoción. Terminado el texto, el músico se quejó de las fórmulas repetidas y del pop prefabricado para adolescentes y le dio un consejo a las discográficas: "Hay gente genial a nuestro alrededor - el próximo David Bowie vive en algún lugar del mundo, los próximos Beatles, el próximo Springsteen - pero no se les está dando una oportunidad, no se los está financiando… Préstenle atención a los freaks que hay por ahí, a los realmente raros, porque eso es lo que el público quiere escuchar". Y, para terminar, le habló a los futuros artistas: "Muéstrenles lo mejor que tienen. No lo que CREEN que ellos quieren2.

Podés ver el imperdible discurso completo aquí (en inglés):

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