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02/06/13

Se cumplen 30 años de "Synchronicity" de The Police

The Police
The Police

Un álbum magistral que marcó el final de la banda

The Police fue una de esas bandas de una tremenda importancia durante el período de su existencia (1977-1983) y su obra de cinco álbumes es considerada de sublime calidad. Enrolados en una mezcla de post-punk y new wave entrelazada con un muy presente reggae que desembocó en un único y personal sonido rock-pop, el trío dejó un legado contundente de sonidos de ensueño.

Si bien es cierto que temas como "Roxanne" ("Outlandos D´Amour, 1978), "Message in a bottle" ("Regatta De Blanc", 1979), "Don´t stand so close to me" ("Zenyatta Mondatta", 1980) o "Every little thing she does is magic" ("Ghost in the machine", 1981) son hits inoxidables aún más de tres décadas después, probablemente "Synchronicity" sea el disco que mostró a Sting, Andy Summers y Stewart Copeland en su pico máximo de creatividad.

Conmemorar los 30 años de "Synchronicity", editado el 1º de junio de 1983, puede parecer mentira para los más adultos y provocar curiosidad en los sub-40 de hoy. En cualquier caso, vale la pena traerlo a la memoria.

"Synchronicity" fue el quinto y último disco del grupo que ya no soportaba las tensiones internas. Sting, compositor de la mayoría de la música de The Police y líder carismático como pocas bandas lograron ostentar, tenía demasiados choques con sus compañeros, en especial con el baterista, Copeland, con quien llegó a golpes de puño. La química, que seguramente fuera el factor elemental para que el inmenso talento de cada uno de los tres artistas pudiera llegar a su máxima expresión, fue, también, el culpable de su separación. O probablemente lo fueron el cansancio, el hastío y la exageración de fama alcanzada.

Así las cosas, la última contribución de The Police es un disco que cualquier artista de rock desearía haber dado a luz. El tema "Every breath you take", difundido hasta el hartazgo y cuya letra no es precisamente una celebración del amor sino más bien una descripción de una relación posesiva bajo el ojo atento de alguien obsesionado ("Cada vez que respires, cada movimiento que hagas, cada lazo que rompas, cada paso que des, te voy a estar vigilando"), no es representativo del lo mejor del álbum. Ese puesto queda en manos de la bellísima "King of pain". El bajo de Sting siempre diferenció y potenció el sonido del grupo y es en esta canción extraordinaria cuando alcanza su gran protagonismo. Por supuesto, "Tea in the Sahara", esa melodía tan poco rock, y tan rock en las manos de esta banda, es uno de los grandes temas de la placa, al igual que el archiconocido "Wrapped around your finger" cuyo in crescendo hasta llegar al estribillo es sencillamente emocionante. Aquel video con Sting vestido de blanco, derribando cientos de velas, se conviritó en un clásico clip de TV a mediados de los ´80.

El sonido de los vientos y la estrofa "Fifty million years ago / you walked upon the planet so / Lord of all that you could see / just a little bit like me" (Hace cincuenta millones de años / caminabas sobre el planeta / Señor de todo lo que podías ver / un poquito como yo) nos anuncia "Walking in your footsteps" y las última frases las relacionamos instantáneamente con el estatus de superestrella que cada integrante de la banda había adquirido, en especial su cantante.

En la época en que los CDs comenzaban a asomar su nariz, muy lentamente, el reino pertenecía a los cassettes, a costa del declive del vinilo. Así, la cinta de "Synchronicity" contenía una exquisita canción que su versión en long play no: "Murder by numbers", un tema cuyo estribillo parece cantado por el Sting de los primeros discos, súper agudo, súper joven.

"Synchronicity I" y "Synchronicity II" se inspiran en la teoría de sincronicidad de eventos esgrimida por el psicoanalista Carl Jung, que tanto pareció influenciar a Sting al momento de la composición del disco. Ambas canciones son muy potentes y por alguna razón los fans de esa época elegían una u otra como preferida entre ambas.

Tres de los temas del álbum podrían haber formado parte de "Ghost in the machine". Uno de ellos se corre de lo típicamente melodioso o rápidamente agradable para cuaqluier oído. Se trata de "Mother" una canción-experimento interpretada por Andy Summers. "Oh, My God" y "Miss Gradenko" son los otros dos, el último un resabio de la todavía vigente "guerra fría" que cuenta una historia de amor en medio del autoritarismo comunista.

"Synchronicity" fue un disco fundamental para la historia del rock y pop aunque cuesta ver su influencia real en bandas actuales o al menos de los años ´90. Han surgido cantantes con tonalidades similares a Sting en su voz, pero no mucho más que eso. Es un misterio el porqué The Police no trascendió, al día de hoy, tanto o más que Led Zeppelin, Deep Purple o Queen.

¿Por qué ya no vemos a chicos con remeras con las pinceladas azul, amarilla y roja de la tapa del disco? Estas líneas y los videos que las acompañan son principal y especialmente para aquellos de 20 que nunca las vistieron (al menos metafóricamente).

"King of pain", en vivo, en Tokyo 2008, durante la gira que los reunió luego de casi 25 años "Wrapped around your finger" "Synchronicity II" La DEMOLEDORA "Synchronicity I" en vivo, seguida de "Walking in your footsteps"

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