Shows

20/03/18

Destacados shows en la quinta edición del Lollapalooza Argentina 2018

The Killers
Brandon Flowers - Foto: Facebook The Killers

Contundente cierre con The Killers; además, estuvieron Liam Gallagher, Rlood, Red Hot Chili Peppers, Lana Del Rey, Imagine Dragons, entre otros

La primera fecha del Lollapalooza Argentina se vio bendecida por el buen tiempo: la agradable temperatura y el sol que cubrió el predio del Hipódromo de San Isidro hicieron del puntapié inicial de la quinta edición del festival una jornada a puro disfrute.

Día 1 – Viernes 16 de marzo

El viernes 16 de marzo ofreció una variada paleta de opciones musicales. Si bien la principal atención se suele centrar en el Main Stage 1 y 2, los escenarios Alternative y Perry´s Stage convocaron a miles de fanáticos también. Esto sucedió, por ejemplo, cuando el dúo londinense Oh Wonder se presentó durante un poco menos de una hora y se ganó el corazón de su audiencia. ¿O fue al revés? Probablemente una doble vía de amor. El cariño prodigado a Josephine Vander Gucht y a Anthony West fue agradecido por la cantante quien remarcó que no había que dejar de creer en los sueños: ella misma nunca podría haberse imaginado vivir una tarde como aquella frente al público de Buenos Aires, ciudad que, destacó, les encantó. En un setlist de 12 canciones no faltó la primera que editaron, "Body Gold", como tampoco otros tracks conocidos como "Ultralife","Without You" o "Drive", y más.

Cuando la tarde promediaba, la escena argentina tuvo sus representantes en varios favoritos del público. Miranda! dijo presente durante unos 45 minutos mientras que en el Perry´s Stage, dos horas después, tocaba Satélite 23, la banda que cuenta entre sus integrantes a Ale SergiDante Spinetta y Las Pelotastuvieron a su público cautivo al igual que Batalla De Los Gallos.

La masa del público, luego, se acercó a ver el debut del súper promocionado Anderson.Paak (que además tendrá su side show en el Teatro Vorterix el 26 de marzo). El rapper estadounidense se movió de un lado al otro y hasta se sentó a la batería durante distintas secciones del show. Su propuesta artística evidenció un interés por el soul, el funk y el electropop, complementos perfectos para que un concierto no se vuelva sólo una queja típica del género y culmine en una gran bola monocorde. Junto a su banda The Nationals, el músico se ganó a la audiencia transpirando la camiseta (¡literalmente!) y siendo uno de los claros exponentes del sonido del festival. Entre la docena de canciones, se pudieron escuchar "Heart Don't Stand a Chance", "Am I Wrong", "Come Down" y el final con "The Bird".

Esperadísimos y recibidos con una ovación, Royal Blood tocó por primera vez en nuestro país. La solidez de este dúo británico asombra y hace pensar que si aún hay artistas de 30 años o menos  que se interesen en el rock, no todo está perdido. El "olé olé olé Royal, Royal" de los asistentes es una bocanada extra de esperanza y confirma que, si bien el género cedió su lugar a otros estilos que se volvieron más populares, nunca se aleja del todo. Mike Kerr (cantante y bajista) y Ben Thatcher (baterista) desplegaron una energía y entrega de alto voltaje y el feedback con sus seguidores fue inmediato. "Esta es la primera vez en Argentina. Desde el fondo de mi corazón, muchas gracias. Antes de subirnos al escenario no sabíamos si nos conocían", expresó Kerr, visiblemente conmovido por el recibimiento y los contínuos cantitos de aliento al grupo. La camiseta de la Selección con el nombre de la banda fue obsequio de algún fan y Thatcher la agitó con alegría. Royal Blood eligió un mix de 10 canciones de sus dos placas editadas hasta el momento. Entre ellas, podemos mencionar algunas como "Where Are You Now?", "Lights Out", "Little Monster", "Figure It Out" y "Out Of The Black". ¿Cuándo vuelven? Ojalá que muy pronto.

La sueca Zara Larsson – también con la camiseta de la Selección y su identificación – enfrentó a su audiencia con un look que recordó al de Gwen Stefani en los ´90: pantalón suelto, remera que dejaba ver el ombligo y el cabello rubio. Pop de esta era en toda su efervescencia. En el mismo horario, a varios metros, era el turno de Chance, The Rapper. A la media hora de iniciado su espectáculo, chistoso, se dirigió al público para preguntarle si querían que empiece el show, si la introducción les había gustado. Muy charlatán, se mostró complacido con el festival y con la audiencia. Tanto es así que antes de interpretar el último tema, una melodía con tintes gospel, prometió volver al país, a un lugar más pequeño, esperando de todas maneras que muchos de los asistentes decidan acercarse a verlo nuevamente. Vivado por seguidores antiguos y algunos apenas flamantes, Chance, The Rapper fue otro de los músicos que quedó impresionado con Buenos Aires: "Chicago (su ciudad natal) loves Buenos Aires!", expresó.

La locura de la noche se desató con Imagine Dragons, viejos conocidos de la Argentina. El debut de la banda había tenido lugar en la primera edición del Lollapalooza en nuestro país, en 2014. Al año siguiente, regresaron a Tecnópolis, y en esta tercera vista jugaron de local más que nunca. El vocalista Dan Reynolds fue protagonista absoluto, dueño de un llamativo carisma y de una disposición para la entrega fuera de lo común. Por momentos, las voces del público femenino se escucharon tanto como la del frontman. El delirio alcanzó uno de sus puntos máximos cuando el artista bajó a cercarse a la gente.

Sabedor de su poder de estrella pop, Reynolds tiró frases como "el mundo es mucho mejor que lo que está pasando en Estados Unidos" o "un brindis por el amor, la vida y la igualdadad", al tiempo que bregó por un mundo sin discriminación de raza o género. Luego, aprovechó el momento y pidió ser escuchado con atención. Entonces, relató que de chico había sufrido depresión. Instó a quien fuera que estuviera atravesando una situación similar a hacer terapia, algo que lo ayudó a él. "Ir al psicólogo no es una debilidad. Tener depresión no es algo para que otros se burlen", se dirigió a la multitud. Y prosiguió: "A millones de personas en el mundo se la diagnostican: estoy con Uds, los quiero, los entiendo. Sigan adelante, vale la pena vivir. Hablen con alguien, busquen ayuda, hablen con un psicólogo", remarcó. El track que se le pegó a esta arenga fue “Demons”. Los temas se fueron encadenando durante una hora y media y entre los 16 que tocaron no faltaron "Believer", "It´s Time", "On Top Of The World", "Thunder" y el lógico cierre con su mega hit "Radioactive".

Si lo de Imagine Dragons fue el fanatismo en su mayor expresión, ¿qué decir de Red Hot Chili Peppers? La primera fecha agotada del festival fue justamente la inicial, cuyo artista principal era la banda comandada por Anthony Kiedis. Cuando a las 22:05 hs la agrupación salió al escenario y comenzó una zapada como introducción, la excitación de la audiencia se manifestó en gritos y saltos. El tema de apertura  – un gran hit, aunque, ¿cuál no lo es? – fue "Can´t Stop" de su disco "By The Way" de 2002. La seguidilla de éxitos no dio respiración al goce: "Snow (Hey Oh)", "The Zephyr Song" y la más reciente y muy potente "Dark Necessities".

El colorido atuendo de Flea y el diseño de su cabellera, ese ir y venir con su bajo y la impresión de que está un poco loco contrastaron con la imagen más moderada de Kiedis. Con una remera roja y un bermudas negro y el toque de las coloridas calzas (¿serían del Fashion Week de Buenos Aires que prometió usar?), el cantante comandó el show sin exageraciones. Con 35 años de carrera sobre sus espaldas, cada integrante sabe su papel.

Los temas conocidos no se detuvieron y cada uno de ellos fue festejado y coreado a viva voz: "Californication", "Tell Me Baby", "Under The Bridge" y "By The Way". "Fue un verdadero honor compartir el escenario con Anderson .Paak And The Free Nationals", dijo Flea y enseguida arremetieron con "Give It Away". Broche de oro para un show de casi una hora y cuarenta y cinco minutos y la seguridad de haber renovado el amor entre banda y público argentino en su séptima visita al país.

La exitosa Camila Cabello cantó en un horario superpuesto a RHCP pero el hecho no afectó su convocatoria en absoluto. La vocalista y sus fans quedaron mutuamente fascinados y disfrutaron la primera presentación de la artista en Buenos Aires durante una hora, en el escenario Alternative. El hit "Havana" – que suena en todos lados – fue el encargado de hacer caer el telón.

Hardwell cerró oficialmente la primera jornada del Lollapalooza Argentina 2018. Se subió al Main Stage 2 e invitó a todos a bailar (y saltar), como buen  DJ que es.

Día 2 – Sábado 17 de marzo

El pronóstico meteorológico cambió la hoja de ruta prevista con semanas de anticipación. Dado que se esperaban fuertes tormentas para esta segunda fecha del Lollapalooza, la productora, junto a fuerzas de seguridad gubernamentales, decidieron acortar la duración del festival. Es así que algunos artistas debieron reducir su set y todo se aceleró para que a las 22 hs la multitud abandonara el predio de San Isidro. En virtud de la realidad, dado que el set de The Killers se extendió unos 15 minutos más, hubo un cuarto de hora de yapa.

Marilina Bertoldi y Barco fueron de los primeros en subir a sus respectivos escenarios para luego dar lugar a otros colegas como Kaleo y The Neighbourhood. Estos últimos se pusieron a los asistentes en el bolsillo a caballo de hits como "Sweater Weather" y "R.I.P. 2 My Youth", los dos tracks que cerraron su show. Antes, la audiencia había sido testigo de la interpretación de otros éxitos como "Daddy Issue", "Wiped Out!" o "Scary Love". Buen paso de la banda indie rock por el festival.

El Lollapalooza comenzó en 1991 como un festival de rock y así se mantuvo durante sus diferentes etapas. Pero la música va abriendo sus posibilidades y mutando, por lo cual, por ejemplo, el pop insulso y la electrónica han comenzado a ocupar un espacio preponderante en los últimos años. Así lo demandan las nuevas generaciones y, de otra manera, el festival no subsistiría, hecho reconocido por el propio Perry Farrell, creador del Lolla. Cuando se anunció la grilla de artistas de la edición 2018, más allá de preferencias y análisis personales, una gran parte de los seguidores del evento y los amantes del rock en general pusieron el grito en el cielo. La decisión de incluir en la lista a Damas Gratis les fue difícil de digerir. A la audiencia que se acercó, vivó y aplaudió a la banda de cumbia durante una hora no le importó. ¿Una línea a profundizar o sólo un experimento pasajero? El tiempo lo dirá.

Mientras en el escenario Alternative Mac DeMarco desplegaba su peculiar personalidad, Metronomy tocaba en el Main Stage 1. El estadounidense – remera roja, pantalón gris que dejaba ver sus medias naranjas – es un claro exponente del indie y cuenta con fieles seguidores. Durante 60 minutos, como en el living de su casa, con extraños movimientos calculados y canciones a cuesta, volvió a conquistar a sus fans. "Te quiero, tío Perry", soltó al aire hacia el final. Por su parte, el indie pop y la electrónica de los ingleses de Metronomy conquistaba a sorprendidos en la tercera visita al país del grupo. Y si de sorpresas hablamos, el hip-hop y soul de Khalid fue una de ellas. Se trata de un cantante de apenas 20 años oriundo de Texas que tuvo un cálido recibimiento por parte del público: una importante porción de fans que se agolpó frente a su escenario coreó cada uno de los temas. El joven mostró su agradecimiento y destacó que aquella era su primera actuación en Sudamérica.

Cuando todavía era de día, a las 18:20 aproximadamente, Liam Gallagher – uno de los más esperados de esta edición – pisó el escenario. Vestido con una de sus clásicas parkas, el cantante se paró con su histórica pose de manos detrás de la espalda y cuello que se estira hacia el micrófono. La apertura fue con "Rock ´N´Roll Star" y el público comenzó a saltar y celebrar. El clásico de Oasis dio lugar a un segundo tema de la banda que el vocalista viene interpretando en sus giras. Nos referimos al gran "(What´s The Story) Morning Glory". Con ciertos vestigios de una severa congestión en su voz aún (al día siguiente su presentación duró sólo 20 minutos en el Lollapalooza Chile), Gallagher forzó al máximo sus cuerdas vocales y presentó tracks de su primer disco solista, "As You Were". Pasaron "Greedy Soul", "Wall Of Glass" y "For What It's Worth", entre otras. "Buenos Aires, son el mejor publico del universo", no tardó en alabar a sus fans. Más adelante, buscó otra conexión con sus seguidores y les dedicó "Some Might Say" a los fans afuera de su hotel que "cantan canciones de Oasis con sus hermosas voces". "Slide Away" apareció en el setlist y las últimas cinco melodías también fueron de su ex grupo: "Be Here Now", "Wonderwall", "Supersonic", "Cigarettes & Alcohol" y la magnífica "Live Forever". Gallagher es el 50% de una banda que en Argentina pegó tanto como en su propio país. Oasis dejó una marca indeleble en los amantes del rock de estas tierras y, curiosamente, aún sigue sumando jóvenes adeptos. El recibimiento no pudo haber sido mejor - a pesar de las claras dificultades de Gallagher para cantar - y la elección de temas satisfizo a todos. Misión cumplida.

La segunda visita de Lana Del Rey hizo explotar de emoción a los miles de asistentes que sintieron la caricia de las palabras en castellano de la artista apenas iniciado el concierto: "Buenos Aires, hace mucho tiempo estaba esperando volver aquí". La ovación y el acompañamiento a una y cada una de sus canciones fue una constante de principio a fin. El "olé, olé, olé, Lana, Lana" se repitió una y otra vez. Millennials y Centennials aullaban ante cada movimiento de la vocalista. Ella, contenta, se mostraba a gusto y recorría todo el escenario. Se subió al piano. Luego de la apertura con "13 Beaches", anuncia el 5° tema de la noche, "High By The Beach", un track "sobre paparazzis". Le sigue "Born To Die" y durante su interpetación, arroja su campera de cuero a la audiencia. El alarido masivo llega de inmediato. Más adelante, baja a tomar contacto con sus fans. Se saca selfies, la tocan, la besan, le regalan flores, banderas. Del Rey no sólo es amable sino que, además, disfruta del intercambio. El estilo de su música podría apreciarse mejor en un recinto más pequeño, es verdad, pero su popularidad es tal que un festival le calza perfecto para los tiempos que corren. La hermosa "Video Games" es el tema 14 de una performance de una hora y media. "Muchas gracias por cantar conmigo mi canción preferida", expresó sobre este gran hit de su carrera. El cierre fue con "Off To The Races" y una declaración de gran cariño: "Siento la energía de cada uno. Uds significan para mí tanto como yo para Uds si son fans".

A las 20:30 el Main Stage 1 recibió a The Killers. Artista principal de la segunda fecha, la banda de Las Vegas se reencontró con su púbico argentino después de cinco años. En esta, su cuarta visita, había que revalidar credenciales, y ¡vaya que el grupo lo hizo!. El inicio fue con "The Man", el primer corte de su álbum más reciente, "Wonderful Wonderful". La potente melodía dio lugar, enseguida, a una de esas canciones que permanecen perfectas a través de los años: "Somebody Told Me" comenzó a sonar y el público se encendió. El fervor de los presentes fue in crescendo de la mano de un frontman único e irrepetible como Brandon Flowers. Dueño de una bellísima e impactante voz, el estadounidense se contagia del público. Está contento y se le nota. Con grandes dotes de showman y una belleza física que no pasa desapercibida, su simpatía es de destacar: "Buenos Aires, ¿nos extrañaron o qué?", lanzó en castellano. Pasan "Spaceman", "The Way It Was", "Shot At The Night" y "Run For Cover". Entonces, Flowers le dedica una pequeña introducción a una canción de "Hot Fuss", el disco debut de The Killers: "No íbamos a viajar desde América Central por todo Sudamérica hasta la Argentina y no tocar Jenny Was A Friend Of Mine. No estaría bien".

A continuación la recordada "Smile Like You Mean It" y enseguida "For Reasons Unknown". En este track de "Sam´s Town" se dio una situación divertida cuando Flowers leyó un cartel del público de un chico que pedía tocar la batería con la banda. Subió un tal Maxi y resultó ser un fraude. Ronnie Vannucci, entonces, regresó a su banqueta hasta que el verdadero fan que tenía la habilidad de golpear bombo y platillos alcanzó el escenario. Aplausos de todos.

"Human", "A Dustland Fairytale", "Runaways", "Read My Mind" y "All These Things That I've Done" se pegaron como una locomotora imparable, y el incansable coro del público no conoció la pausa en ningún momento. El bis nos ofreció a un Brandon Flowers vestido de dorado de pies a cabeza. Su elegancia acompañó las últimas canciones: "The Calling", la genial "Bones" y la clásica "When You Were Young".

La energía desplegada por Brandon Flowers que se monta el concierto sobre sus espaldas, secundado por una gran banda y coristas, ha sido vista en pocas ocasiones en la historia del rock y pop. La entrega del vocalista lo deja prácticamente knock out luego de una hora y cuarenta y cinco minutos. Cuando anuncia el cierre la gente dice "nooooo" y él contesta: "Nos tenemos que ir. Uds tiene que volver a su vida. Nosotros tenemos que ir a Santiago. A veces la vida es dura, es así, pero acuérdense que a veces es al revés". Una versión a todo pulmón de "Mr Brightiside", con un Flowers ya extenuado y dejando todo y más. Nunca desafinó, el show fue una colección de temas bien arriba para cantar y saltar, en un clima de armonía, festivo, de unión por la música.

Dado que la fecha del día siguiente (la 3°) fue suspendida por cuestiones climáticas, el concierto de The Killers, terminó siendo el cierre del festival. Sin dudas, el más destacado – por muy lejos - de la quinta edición del Lollapalooza Argentina.

Mirá algunos de los conciertos del Lollapalooza Argentina aquí:

The Killers Liam Gallagher Royal Blood Red Hot Chili Peppers Lana Del Rey Imagine Dragons

COMENTARIOS